El SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado) es una afección que puede perjudicar tu salud digestiva sin que siempre seamos conscientes de ello. La Prueba de Aliento (PA) es una herramienta diagnóstica clave para detectar este sobrecrecimiento, pero su fiabilidad depende de una preparación cuidadosa.
En este artículo te explicamos cómo prepararte correctamente para la Prueba de Aliento del SIBO y qué pasos seguir para garantizar resultados precisos y evitar falsos positivos o negativos.
1. Medicamentos y suplementos que debes evitar
El objetivo principal es eliminar cualquier sustancia que pueda alterar la flora intestinal o la motilidad digestiva, ya que podrían provocar resultados incorrectos. A continuación, te mostramos qué evitar y con cuánta antelación:
Restricciones (por tiempo antes de la prueba):
4 semanas antes:
- Antibióticos (orales o inyectados): Es la restricción más importante.
2-4 semanas antes:
- Probióticos y prebióticos: Suspender al menos 2 semanas antes.
1-4 semanas antes:
- Bismuto o inhibidores de la bomba de protones (IBP): Algunos estudios recomiendan evitarlos durante 1 mes.
1 semana antes:
- Laxantes, fibra, ablandadores de heces y procinéticos: Pueden alterar la motilidad intestinal.
Hasta 4 semanas antes:
- Enemas o lavados colónicos: No realizar colonoscopias ni estudios con preparación intestinal.
24 horas antes:
- Informar sobre cualquier medicamento gastrointestinal: Si es necesario tomar medicación, hacerlo 2 horas antes del examen (según indicaciones médicas).
2. Dieta de preparación: baja en fermentación
Durante las 24 a 48 horas previas a la prueba, es importante seguir una dieta baja en carbohidratos fermentables para reducir la producción de gas intestinal.
Evita los siguientes alimentos:
- Legumbres (garbanzos, lentejas, alubias)
- Cereales integrales o con alto contenido en fibra
- Lácteos, zumos, bebidas vegetales y alcohol
- Frutas o verduras con alto contenido de fibra
Recomendaciones:
- Mantén una dieta baja en fibra al menos 3 días antes.
- Opta por alimentos sencillos como carnes, pescados, huevos, arroz blanco y caldos filtrados.
3. Pautas previas al examen
La noche anterior y el mismo día de la prueba deben cumplirse unas indicaciones específicas:
- Ayuno de 8–12 horas: No comer ni beber nada excepto agua.
- Solo agua: Durante el ayuno y la prueba no se permiten otras bebidas.
- Higiene oral: Justo antes de empezar, enjuágate con una solución antiséptica (como clorhexidina) para evitar que las bacterias orales alteren los resultados.
- Evita fumar y el ejercicio físico intenso antes y durante la prueba.
- Valor basal adecuado: La prueba debe comenzar solo si el nivel inicial de hidrógeno (H₂) es bajo, ya que un valor alto puede indicar una mala preparación o una variante de SIBO.
4. Por qué la preparación es tan importante
La Prueba de Aliento no es perfecta y puede generar falsos positivos, especialmente cuando se utiliza lactulosa como sustrato. Seguir las pautas correctamente permite que los resultados reflejen la fermentación bacteriana real del intestino delgado, evitando interferencias por alimentos recientes o bacterias de la boca.
En resumen: asegúrate de una preparación adecuada
Una buena preparación es clave para obtener resultados fiables. Si tienes dudas sobre algún medicamento o alimento concreto antes de la prueba, consulta siempre con el profesional que la indica.
Consejo profesional: Sigue las recomendaciones al pie de la letra y no hagas cambios de última hora. Una preparación adecuada evita resultados confusos y te acerca a un diagnóstico preciso.
